DERECHOS LABORALES SON DE CARÁCTER IRRENUNCIABLE Y NO NEGOCIABLES.

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El Consejo de Estado Sala de lo Contencioso Administrativo Sección Segunda estableció mediante, que los beneficios adquiridos por el trabajador no pueden ser limitados por normas posteriores, ya que se configura el hecho de un beneficio consolidado, tampoco se puede forzar a los trabajadores a renunciar al reclamo de sus derechos en el futuro, ya que la normatividad constitucional establece que no son renunciables ni negociables, cualquier situación encaminada a reducir derechos laborales o negar el acceso a los mismos vulnera el derecho a la igualdad.

 

De igual manera el Código Sustantivo del Trabajo en su artículo 14 establece: “ARTICULO 14. CARACTER DE ORDEN PUBLICO.IRRENUNCIABILIDAD. Las disposiciones legales que regulan el trabajo humano son de orden público y, por consiguiente, los derechos y prerrogativas que ellas conceden son irrenunciables, salvo los casos expresamente exceptuados por la ley.”

 

Continuando con lo anteriormente expuesto, no podemos olvidar que el principio de irrenunciabilidad de beneficios mínimos toma en consideración que el derecho del trabajo se construye sobre normas de orden público, lo cual implica que se imponga la irrenunciabilidad de los derechos otorgados por imperio de la ley, máxime cuando los mismos se caracterizan por constituir las prerrogativas mínimas a las cuales tienen derecho las personas como fruto de su trabajo.

 

Lo que refiere al mínimo de derechos y garantías señala que todas y cada una de las disposiciones del ordenamiento laboral se dirigen a garantizar al trabajador “un mínimo de derechos y garantías”, de acuerdo con lo cual es claro que, cualquier pacto en contrario será nulo, careciendo así, de toda validez. Para el estudio de este principio debemos tener en cuenta que es la misma Constitución Política la que en su artículo 53 señala que toda norma de carácter debe tener unos límites mínimos, señalando para tales efectos, una serie de principios fundamentales dirigidos al Derecho de Trabajo, dentro de los cuales encontramos el de “remuneración mínima vital y móvil”, traducido lo anterior en que el salario percibido por todo trabajador debe satisfacer las necesidades básicas y las de su familia, en las condiciones dignas y razonables proclamadas por la Organización Internacional del Trabajo y en función al costo de vida. Resulta apropiado referenciar una definición que ha efectuado nuestra Corte Constitucional sobre el mínimo vital, donde refirió:

 

“…El mínimo vital ha sido definido en varios fallos como aquella porción de ingresos indispensable e insustituible para atender las necesidades básicas y permitir así una subsistencia digna de la persona y de su familia; sin un ingreso adecuado a ese mínimo no es posible asumir los gastos más elementales, como los correspondientes a alimentación, salud, educación o vestuario, en forma tal que su ausencia atenta en forma grave y directa contra la dignidad humana.

 

La Corte Constitucional ha aceptado que debe demostrarse, al menos sumariamente, que el cese en el pago de los salarios está afectando el mínimo vital. Sin embargo, el juez   de   tutela   no   puede   abstenerse   de   conceder   el   amparo,   argumentando simplemente que no se demostró la lesión al mínimo vital, pues su deber es, como garante de los derechos fundamentales, y en uso de la facultad oficiosa que le es reconocida, agotar los medios que tenga a su alcance para determinar la alteración de este mínimo…” (Sentencia T-818/00, Exp. T-298277; M.P. Dr. ALEJANDRO MARTÍNEZ CABALLERO)

 

En virtud de lo anteriormente expuesto, recomendamos a nuestros afiliados consultar la viabilidad o no de proceder con desmejoras de condiciones laborales de sus trabajadores, blindando así jurídicamente sus compañías.

 

Luis E. Naranjo Corredor

Asesor Legal Empresarial