La Superintendencia de Industria mediante sentencia recordó que los proveedores siempre quedan atados y deben cumplir sus ofertas. En el caso revisado en sentencia, el bien, un teléfono celular, sufrió humedad en sus componentes, pero no ocurrió por la inadecuada manipulación por parte del consumidor, como lo manifestó el demandado, sino a causa de los materiales dispuestos para su fabricación, ya que en las pruebas aportadas había publicidad que expresaba que el móvil era a prueba de agua. Así las cosas, la entidad consideró vulnerados los derechos del consumidor y ordenó el rembolso del dinero cancelado en la compra.
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