
El Ministerio de Comercio realizó una modificación considerable e importante sobre las disposiciones del Decreto 1881/21 y, adicionalmente, determinó un incremento arancelario del 35 % para algunas importaciones del sector siderúrgico y metalmecánico.
En consonancia con el documento oficial expedido, el sector siderúrgico y metalmecánico actualmente está considerado como fundamental para el desarrollo de la economía nacional, toda vez que se encarga de proveer insumos para actividades como la construcción, la infraestructura, la energía y el transporte. Por otra parte, este sector aporta aproximadamente el 10 % del PIB industrial; lo anterior genera alrededor de 45.000 empleos directos e indirectos y, además, influye en una amplia red de proveedores de todo el país, así como en procesos de economía circular mediante el reciclaje de chatarra.
El decreto hace referencia a que, entre los años 2022 a 2025, se produjo un crecimiento importante de importaciones con valores CIF decrecientes, esto direccionado en gran medida desde países sin acuerdos comerciales vigentes con Colombia. Informa el decreto que estas importaciones superaron el 80 % del total, lo que motivó recomendaciones del Comité de Asuntos Aduaneros, Arancelarios y de Comercio Exterior para aplicar un incremento arancelario que beneficiara a las partes que en ella intervienen.
ALCANCE DE LA MEDIDA Y VIGENCIA NORMATIVA
La medida, según el decreto en mención, tendrá una vigencia de un año a partir de su entrada en vigor, esto con el fin de que su impacto sea evaluado y estudiado para determinar su viabilidad. Asimismo, el decreto aclara que su entrada en vigencia no debería afectar compromisos adquiridos por la nación en tratados y acuerdos comerciales internacionales.
La implementación de esta medida marca un giro proteccionista centrado en la soberanía industrial, en razón a que el Gobierno buscaría equilibrar la balanza frente a naciones como China y Estados Unidos para salvar el empleo local, aunque esto abre un debate sobre el posible aumento de costos en obras de vivienda e infraestructura. A largo plazo, el éxito de la medida dependerá de si la industria nacional logra suplir la demanda con la misma eficiencia y de si el alivio arancelario se traduce en una verdadera modernización del sector siderúrgico y metalmecánico.